La muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, ha desatado violencia en Guadalajara, generando preocupaciones sobre la seguridad para los próximos partidos del Mundial FIFA 2026. La FIFA expresó plena confianza en las naciones anfitrionas México, Canadá y Estados Unidos, mientras que funcionarios mexicanos prometieron mayor seguridad. Residentes locales y expertos destacaron posibles interrupciones en el turismo y eventos en el estado de Jalisco.
El domingo 22 de febrero de 2026, fuerzas militares mexicanas mataron a Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un tiroteo cerca de Tapalpa, Jalisco, con apoyo de inteligencia estadounidense. La operación, rastreada a través de uno de sus asociados, resultó en más de 70 muertes en medio de choques posteriores, bloqueos carreteros y ataques incendiarios en todo Jalisco, incluyendo Guadalajara y Puerto Vallarta. Miembros del cártel incendiaron vehículos, protagonizaron enfrentamientos armados con el ejército y provocaron un motín en prisión, lo que llevó a alerta roja, suspensión de transporte público, escuelas y eventos masivos hasta el lunes. Guadalajara, sede de cuatro partidos de la fase de grupos en el Estadio Akron del 11 al 26 de junio de 2026, y playoffs interconfederales el 26 de marzo (Nueva Caledonia vs. Jamaica) y 31 de marzo (ganador vs. RD Congo), enfrentó escrutinio inmediato. Un alto funcionario de la FIFA, hablando bajo anonimato, señaló preocupaciones internas por el caos pero enfatizó el reubicamiento como último recurso, pendiente de aportes de socios de seguridad y comerciales. El portavoz de la FIFA declaró: “La seguridad sigue siendo la máxima prioridad, y la FIFA tiene plena confianza en los tres países anfitriones”, añadiendo monitoreo cercano y colaboración con autoridades mexicanas. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum aseguró “todas las garantías” y “ningún riesgo” para los aficionados, mientras el gobernador de Jalisco Pablo Lemus desplegó 2.000 efectivos militares adicionales e informó restauración gradual del orden para el martes. Negocios y escuelas comenzaron a reabrir, aunque locales expresaron dudas. El dueño de restaurante Hugo Alejandro Pérez dijo: “No creo que deban organizar el Mundial aquí... Con toda esta violencia, no es buena idea.” La dueña de tienda Maria Dolores Aguirre en Tapalpa se preocupó: “Nos va a afectar... la gente lo pensará dos veces antes de venir.” Expertos como Nathan Jones predijeron violencia a corto plazo de tres a cuatro días como disuasión, con posible fragmentación del cártel si no hay sucesión rápida. Sin embargo, los cárteles podrían reducir actividades durante el Mundial para evitar escrutinio y capitalizar oportunidades económicas, según Guadalupe Correa-Cabrera. El gobierno mexicano ve el torneo como asunto de seguridad nacional y orgullo, con inteligencia reforzada y presencia de la Guardia Nacional planeada.