El Ejército Popular de Liberación de China anunció en Nochevieja que había “completado con éxito” dos días de ejercicios militares en las aguas cercanas a Taiwán. Los simulacros, denominados “Justicia Misión 2025”, buscaban afirmar la soberanía de Pekín sobre la isla, escalando las tensiones en Asia Oriental. Japón y otras naciones han expresado preocupación por las maniobras.
El Ejército Popular de Liberación (APL) de China anunció el 31 de diciembre de 2025 que había completado con éxito los ejercicios militares “Justicia Misión 2025” en torno a Taiwán. Los ejercicios de dos días probaron completamente las capacidades de operaciones conjuntas integradas de sus tropas y tenían como objetivo afirmar la soberanía y salvaguardar la integridad territorial.
El capitán senior Li Xi, portavoz del Mando del Teatro Oriental del APL, declaró: “Siempre en máxima alerta, las tropas del Mando del Teatro seguirán fortaleciendo la preparación para el combate mediante un entrenamiento arduo, frustrarán resueltamente los intentos de los separatistas ‘independentistas de Taiwán’ y la intervención externa, y salvaguardarán firmemente la soberanía estatal y la integridad territorial”.
El anuncio, presentado en un vídeo con música marcial estimulante, no proporcionó detalles específicos sobre qué constituía el éxito ni la hora exacta de conclusión. Los ejercicios estaban programados para el día en lunes y martes.
Taiwán, una isla autogobernada que se separó de la China continental en 1949 tras una guerra civil, sigue siendo el tema territorial más sensible de Pekín. China la reclama como territorio soberano y ha jurado recuperarla por la fuerza si es necesario. Las incursiones diarias de aviones de guerra y buques de la Armada se han intensificado, con ejercicios de mayor escala en los últimos años.
En su discurso de Nochevieja, el presidente Xi Jinping se refirió indirectamente a Taiwán, diciendo que la gente a ambos lados del estrecho comparte “un vínculo de sangre y parentesco”. Añadió: “La reunificación de nuestra madre patria, una tendencia de los tiempos, es imparable”.
Las maniobras se vieron como un mensaje a fuerzas externas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, el 1 de enero de 2026, las calificó de “un acto que escalada la tensión en el Estrecho de Taiwán” y transmitió preocupaciones a Pekín. Declaró: “Japón espera que los temas en torno a Taiwán se resuelvan pacíficamente mediante el diálogo, posición que el Gobierno japonés ha mantenido consistentemente. La paz y estabilidad en el Estrecho de Taiwán son importantes para toda la comunidad internacional”.
En noviembre, la primera ministra de Japón indicó que no descartaba una intervención militar si Taiwán enfrentaba un ataque directo del APL. EE.UU. anunció su paquete de armas más grande jamás para Taiwán a mediados de diciembre, atrayendo duras críticas chinas. El ministro de Defensa filipino Gilberto C. Teodoro Jr. expresó profunda preocupación, señalando las implicaciones de la coerción para el Indo-Pacífico más amplio. Sin embargo, el presidente de EE.UU. Donald Trump desestimó las preocupaciones, citando su buena relación con Xi y la larga historia de China con tales ejercicios.
Estas respuestas subrayan las apuestas globales en la estabilidad del Estrecho de Taiwán.