Un instituto de investigación estadounidense ha identificado una campaña de desinformación vinculada a China que apunta a las recientes elecciones para primer ministro de Japón y al presidente de EE.UU. Donald Trump. La operación involucró docenas de cuentas en redes sociales que difundieron acusaciones contra la primera ministra Sanae Takaichi.
Un nuevo análisis de Maria Riofrio, investigadora del Centro sobre Ciberseguridad e Innovación Tecnológica de la Foundation for Defense of Democracies, revela que en los días alrededor de la victoria electoral de febrero de la primera ministra Sanae Takaichi, al menos 35 cuentas de X (anteriormente Twitter) y nueve canales de Tumblr, parte de una red de desinformación china, estuvieron activos. Estas cuentas atacaron las opiniones profundamente conservadoras de Takaichi y su postura hawkish hacia China, promoviendo acusaciones de corrupción y retratándola como una líder ilegítima y militarista. Riofrio declaró: «Las cuentas sugieren que la primera ministra es un líder imprudente respaldado por un ‘culto’ que empuja a Japón hacia la guerra». La red comprende al menos 327 cuentas en X y otras plataformas, que desde diciembre o antes han apuntado a adversarios de Pekín, promovido posiciones pro-China, atacado a organizaciones de derechos humanos e intentado influir en la política interna de Japón, Estados Unidos, Filipinas y América Latina. Esta campaña ejemplifica el uso por parte de China de las redes sociales para operaciones de influencia, generando preocupaciones sobre las relaciones Japón-EE.UU. y la seguridad regional. El informe de la fundación destaca el potencial para distorsionar procesos electorales, aunque el impacto exacto sigue sin aclararse.