En 1995, Christopher Lloyd interpretó a un despiadado villano de videojuegos en la efímera serie Deadly Games. El programa combinaba elementos de ciencia ficción con conceptos de juegos de computadora de la época y contó con la producción ejecutiva de Leonard Nimoy.
Christopher Lloyd interpretó a Sebastian Jackal, el jefe final que vestía un traje blanco y un sombrero fedora mientras usaba un bastón para invocar fuego. El personaje lideraba a secuaces sobrehumanos basados en personas de la vida real del protagonista. La serie seguía al físico Gus Lloyd, cuyo accidente de laboratorio permitió que sus creaciones virtuales ingresaran al mundo real.