El Dane reportó una tasa de desempleo del 10,9% para enero de 2026, la más baja en la historia reciente para un primer mes del año, pese al aumento del 23% en el salario mínimo. La informalidad se redujo al 55%, y la población ocupada creció en 324.000 personas. Sin embargo, se observa una polarización política en torno a estas cifras oficiales.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) divulgó datos que muestran una tasa de desocupación del 10,9% en enero de 2026, un nivel históricamente bajo para ese período, tras un ajuste del 23% en el salario mínimo que generó debates sobre posibles despidos. La informalidad laboral disminuyó al 55%, un punto menos que en enero de 2025, excluyendo el sector rural, mientras que los trabajadores por cuenta propia han aumentado, impulsando el empleo.
En el mercado laboral, se registraron incrementos notables en empleados públicos, profesores y miembros de las fuerzas armadas. También crecieron las plazas en profesiones como cuidadores, enfermeras, médicos y servicios administrativos. No obstante, la tasa global de participación laboral cayó medio punto porcentual, con 410.000 personas adicionales clasificadas como económicamente inactivas.
Se perdieron puestos en sectores como el comercio (149.000), alojamiento y servicios de comida (109.000), y servicios públicos (69.000), atribuidos a ajustes post-fiestas decembrinas. Por el contrario, la población ocupada aumentó en 324.000 personas, principalmente en administración pública, educación y salud (172.000), actividades profesionales (155.000) e industria manufacturera (134.000). Comparado con enero de 2025, la población ocupada pasó de 22,9 millones a 23,2 millones, un crecimiento anual del 1,5%.
El editorial de La República advierte que desconfiar de las cifras del Dane podría generar caos informativo, especialmente ante elecciones presidenciales. Subraya la necesidad de analizar el cumplimiento de parafiscales y seguridad social por parte de independientes, y resalta que el Dane, pese a sus fallas, es la entidad confiable para la OCDE y los investigadores.