El salario mínimo en Colombia aumentó un 23% para 2026, lo que ha llevado a más del 14% de las empresas a cambiar de salarios integrales a ordinarios. Según un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana, el 32% de las compañías han reducido gastos y el 24% apuesta por la automatización con IA. Paralelamente, J.P. Morgan reporta un mercado laboral sólido previo al ajuste, con desempleo en mínimos históricos.
El incremento del salario mínimo en un 23% para 2026 ha generado diversas respuestas en el sector empresarial colombiano. De acuerdo con un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip), más del 14% de las empresas con salarios integrales optaron por pasar a salarios ordinarios, mientras que más del 50% aún no ha definido su posición. El 32% de las compañías han implementado estrategias de austeridad, reduciendo gastos para mitigar el impacto financiero. Además, el 24% se ha enfocado en automatizar procesos mediante inteligencia artificial (IA).
En términos de ajustes salariales, el 82,4% de las empresas consultadas planean incrementos para 2026, con el 47,1% ya aplicándolos en enero y el 22,8% en febrero. Los aumentos promedian 13,3% para personal base, 8,2% para técnicos, 6,9% para profesionales, 6,4% para gerencia media y 6,3% para alta gerencia, superando las proyecciones previas del 6% para niveles superiores.
Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip, señaló: "el incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impactado las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto". Agregó que "el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios a ese nivel".
Por otro lado, un informe de J.P. Morgan destaca la fortaleza del mercado laboral en 2025, antes del alza. El empleo nacional creció 2,6% y el urbano 3,9%, liderado por sectores como restaurantes y hoteles, manufactura, transporte, agricultura y el público. La tasa de desempleo cayó 11,35%, alcanzando 8,3% nacional y 8,1% en áreas urbanas en diciembre, mínimos históricos. La tasa de ocupación urbana subió a 61,6%, la más alta desde 2016. Los salarios reales en manufactura y comercio aumentaron 2,6% en 2025.
Para 2026, J.P. Morgan proyecta que los salarios reales seguirán subiendo debido al ajuste mínimo, aunque advierte sobre posibles aumentos en la informalidad que podrían moderar el efecto. Sin embargo, las tasas de participación laboral permanecen por debajo de los promedios de 2010-2019, limitando el potencial económico.