El presidente Gustavo Petro emitió el Decreto transitorio 0159 el 19 de febrero de 2026, manteniendo el salario mínimo en $1.750.905, un aumento del 23% respecto a 2025. Esta medida responde a una orden del Consejo de Estado mientras decide sobre el decreto original. El gobierno defiende la cifra por integrar criterios económicos y constitucionales, aunque gremios expresan preocupaciones por empleo e inflación.
El 19 de febrero de 2026, el presidente Gustavo Petro firmó el Decreto transitorio 0159, que fija el salario mínimo para 2026 en $1.750.905, equivalente a un incremento del 23% sobre los $1.423.500 de 2025. Esta decisión se toma mientras el Consejo de Estado resuelve de fondo sobre el alza salarial del año anterior, siguiendo una orden judicial para emitir una medida provisional.
La cifra se calcula sumando un 13,6% por parámetros económicos de la Ley 278 de 1996 —incluyendo inflación esperada del 5,3%, productividad del 0,91%, contribución de salarios al ingreso nacional del 2,81%, participación del trabajo en el ingreso mixto del 1,65% y crecimiento del PIB estimado en 2,9%— más un 9,4% adicional para cerrar parcialmente la brecha con el salario vital estimado por la Organización Internacional del Trabajo. El decreto destaca que la canasta para un ingreso suficiente supera en 23% la cobertura del salario mínimo de 2025.
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, defendió la medida: “Este decreto tiene carácter transitorio y responde a una orden judicial, mientras el alto tribunal decide de fondo sobre el incremento”. Agregó que cumple con el artículo 53 de la Constitución de 1991, que garantiza un salario mínimo vital y móvil, integrando no solo criterios económicos sino también la dignidad humana y la progresividad de derechos laborales.
Sin embargo, gremios como Fenalco advierten que el aumento podría causar la pérdida de más de 700.000 empleos, mientras que Bruce Mac Master, presidente de la Andi, expresó preocupaciones por efectos en inflación, empleo, informalidad, competitividad y viabilidad de pymes, afectando a más de 11 millones de personas con ingresos inferiores al mínimo.
Fitch Ratings alertó que el alza presionará la calidad de cartera de la banca, con márgenes más estrechos, mayores costos de crédito y deterioro en la capacidad de pago de deudores, en un contexto de inflación cercana al 6% y tasas de interés alrededor del 11% para 2026. El auxilio de transporte aumentó un 24,5% a $249.095, sin cambios en el decreto principal.