El Partido Comunista (PC) de Chile llamó a convertir el 1° de Mayo en el primer gran hito de expresión callejera contra el gobierno del presidente José Antonio Kast. Dirigentes opositores confirmaron su participación en la marcha y el acto central organizados por la CUT. La oposición critica reformas tributarias y posibles recortes presupuestarios.
El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, describió el 1° de Mayo como "el primer parlamento abierto del mundo popular y social capaz de levantar un contramensaje que sea muy propositivo". En una entrevista en Radio Nuevo Mundo, enfatizó la necesidad de usar "todos los mecanismos de la comunicación boca a boca, persona a persona, cuadra a cuadra, fábrica a fábrica" para convocar a una gran manifestación cívica centrada en los derechos de los trabajadores.
La invitación se extendió el 30 de marzo en la sede de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), donde la mayoría de las directivas de partidos opositores confirmaron su asistencia a las actividades oficiales. Partidos como el PC, el Partido Socialista (PS) y el Frente Amplio participarán con columnas propias de militantes.
El senador Daniel Núñez (PC) advirtió que los trabajadores, los más afectados por las medidas del gobierno, podrían salir a las calles en protesta. Mencionó posibles recortes en alimentación escolar para niños vulnerables, el fin del programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y reducciones presupuestarias del 15% en salud pública.
La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del PS, confirmó la participación de su partido, destacando el impacto de la inflación y el alza del combustible en los trabajadores. La oposición también ataca el megaproyecto tributario del Ejecutivo, que rebaja el impuesto a las empresas del 27% al 23%, incluye reintegración e invariabilidad tributaria.