El Senado de Argentina inició este miércoles el debate sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, con el oficialismo afirmando contar con los votos necesarios tras 28 modificaciones acordadas con la oposición. Fuera del Congreso, una marcha de la CGT contra el proyecto derivó en enfrentamientos con la policía, con lanzamiento de bombas molotov, al menos 14 detenidos y 15 heridos. Senadores de distintos bloques expresaron críticas y defensas durante la sesión.
La sesión en el Senado argentino comenzó alrededor de las 11:00 del 11 de febrero de 2026, con el oficialismo de La Libertad Avanza asegurando tener el respaldo de 44 senadores para otorgar media sanción al proyecto de modernización laboral. Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, defendió la iniciativa como 'una ley trascendente' que busca equilibrar el sistema laboral y reducir la judicialización extrema. El Gobierno incorporó cambios de último momento, como la eliminación del capítulo sobre el Impuesto a las Ganancias para no afectar la recaudación provincial, y mantuvo los aportes sindicales obligatorios con un tope del 2% por dos años.
Fuera del Congreso en Buenos Aires, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó una marcha pacífica desde las 15:00, pero incidentes escalaron con manifestantes lanzando piedras y bombas molotov contra la policía, que respondió con gases lacrimógenos y camiones hidrantes. Según reportes, al menos 14 personas fueron detenidas, 15 resultaron heridas —incluyendo policías y un periodista—, y se registraron destrozos en veredas, contenedores y mobiliario urbano, con un costo estimado de 270 millones de pesos para la Ciudad de Buenos Aires. El ministro del Interior, Diego Santilli, condenó los hechos: 'Estos no son defensores de los trabajadores, son delincuentes organizados'.
En el debate, el kirchnerismo criticó la reforma como una 'quita de derechos'. Juliana Di Tullio afirmó: 'Lo que estamos haciendo es votar la reforma laboral que les exige el FMI'. Por su parte, el PRO apoyará en general pero rechazará artículos sobre aportes sindicales obligatorios, según Martín Goerling: 'El momento es ahora para devolverle al trabajador el poder de elegir'. Senadores como Gerardo Zamora y Anabel Fernández Sagasti anticiparon votos en contra, argumentando que afecta derechos y pisos salariales. El Gobierno, con Milei siguiendo desde Olivos, planea denunciar a los responsables de la violencia y celebra el consenso logrado.