La Confederación General del Trabajo (CGT) inició un paro general de 24 horas este jueves 19 de febrero de 2026 en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados a las 14 horas. La medida afecta el transporte público, aéreo y bancario, con adhesiones de múltiples gremios. El Gobierno activó un plan para garantizar el quórum en la sesión legislativa.
El paro general convocado por la CGT comenzó a la medianoche del 19 de febrero y se extenderá por 24 horas, en oposición al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La medida responde al debate en la Cámara de Diputados, programado para las 14 horas, donde se busca aprobar la iniciativa que ya obtuvo media sanción en el Senado. El Gobierno eliminó el artículo 44 sobre licencias médicas tras presiones de la oposición, que lo calificó de 'inhumano', según el diputado Cristian Ritondo del PRO.
Jorge Sola, secretario general de la CGT, afirmó: 'Es un proyecto de modernización que atrasa 100 años, con una jornada laboral que puede pasar de ocho a 12 horas'. La huelga cuenta con el apoyo de más de 280 gremios, pese a amenazas de multas del Ministerio de Capital Humano. El Gobierno intimó a La Fraternidad y UTA a no adherir, citando conciliaciones obligatorias vigentes, pero los sindicatos confirmaron su participación.
El impacto es significativo en el transporte: Aerolíneas Argentinas canceló 255 vuelos, afectando a más de 31.000 pasajeros y generando pérdidas de USD 3 millones. No funcionarán trenes, subtes, colectivos ni taxis, según adhesiones de gremios como Metrodelegados y UGATT. Omar Maturano de UGATT declaró: 'El día que se trate la reforma laboral en Diputados, no habrá transporte'.
Los bancos permanecerán cerrados sin atención presencial, aunque operarán canales digitales y cajeros automáticos. El Ejecutivo descontará el día a empleados públicos que adhieran. Fuentes libertarias indicaron que se activa un 'plan B' con traslados en autos para diputados del interior ante posibles problemas de quórum por las cancelaciones aéreas.
La CGT ratificó la medida en una conferencia en Azopardo, enfatizando el rechazo a lo que consideran una quita de derechos laborales. Críticos como Julio Piumato argumentaron que los derechos están en la Constitución, mientras defensores como Patricia Vásquez la ven como previsibilidad para el empleo.