El Ministerio de Capital Humano intervino para detener el paro de 24 horas previsto por el gremio La Fraternidad para el jueves 5 de febrero. La medida establece un período de 15 días de negociación obligatoria entre el sindicato y las empresas ferroviarias. Los servicios de trenes operarán con normalidad durante este tiempo.
El Gobierno nacional, mediante la Secretaría de Trabajo, dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre el gremio La Fraternidad y las empresas ferroviarias, suspendiendo así el paro de 24 horas que debía iniciar a las 00:00 del jueves 5 de febrero. Esta resolución, basada en la Ley Nº 14.786, obliga a las partes a retrotraer la situación al estado previo y negociar durante 15 días hábiles, prorrogables por cinco más, para evitar interrupciones en el transporte público.
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, confirmó que acatarán la medida, aunque expresó su descontento con las ofertas gubernamentales. "Nos ofrecieron lo mismo: apenas variaron centésimas para el próximo trimestre", declaró Maturano en Radio Mitre. El gremio denuncia un atraso salarial acumulado del 56% desde el inicio de la gestión actual, más un 18% del año anterior, y reclama un aumento inmediato del 18% más la inflación mensual. Un maquinista con diez años de antigüedad gana alrededor de 1.500.000 pesos, pero el sindicato exige un piso de 2.200.000 pesos.
Por su parte, el Gobierno propuso incrementos escalonados de poco más del 1% mensual para el comienzo de 2026. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, enfatizó que la sociedad rechaza que las negociaciones inicien con medidas de fuerza. La conciliación afecta a empresas como Operadora Ferroviaria S.A., Belgrano Cargas, Metrovías y Ferrovías, que no podrán tomar represalias, bajo supervisión estatal para fomentar un acuerdo.
Desde 2023, La Fraternidad reporta una pérdida del poder adquisitivo del 40% para los ferroviarios. Si no hay resolución en el plazo, el gremio podrá retomar acciones. El Ministerio busca equilibrar el derecho a la movilidad con las negociaciones colectivas, en un contexto de tensión por la inflación.