La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional para este martes en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La medida incluye una movilización al Congreso a las 11 y critica posibles recortes en el empleo público. El oficialismo anunció que descontará el día a los empleados estatales que se adhieran.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ratificó su decisión de realizar un paro nacional este martes 9 de diciembre, en medio de crecientes tensiones con el gobierno de Javier Milei. La medida de fuerza busca rechazar la reforma laboral que el Ejecutivo impulsará durante las sesiones extraordinarias del Congreso, programadas del 10 al 30 de diciembre. Según Daniel Catalano, secretario general de ATE-Capital, la iniciativa oficial amenaza con 'la desaparición de la organización sindical' y altera convenios colectivos, estabilidad laboral e indemnizaciones. 'Pretenden que se pongan en duda los acuerdos de estabilidad laboral, que no haya más indemnizaciones o que en algunos sectores te obliguen a renunciar para volver a contratarte', declaró Catalano en Splendid AM 990.
El paro se llevará a cabo independientemente de un acuerdo con la CGT, aunque hubo diálogos con las CTA lideradas por Hugo Yasky y Hugo Godoy. En Buenos Aires, los trabajadores se concentrarán frente al Congreso a las 11, con retiros de puestos desde las 10:30. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, encabezará la marcha y apuntó contra los gobernadores provinciales, llamándolos 'cómplices primarios' del proyecto. 'Los gobernadores son partícipes necesarios del mayor ataque en democracia a todos los derechos laborales', afirmó Aguiar, advirtiendo posibles movilizaciones en sus distritos.
Otro foco del reclamo es la 'emergencia salarial' en el sector público, con una pérdida del 33% del poder adquisitivo en 23 meses, y la oposición a un recorte del 10% en la planta estatal, especialmente en organismos descentralizados como el INDEC, CONICET y ANSES. Aguiar calificó esta medida como 'ilegal' tras el rechazo congressional a decretos de desregulación. El gobierno respondió anunciando descuentos del día a los adherentes, mientras garantiza que servicios esenciales, como urgencias en hospitales, se mantendrán operativos. 'Cada vez que hacemos un paro en un hospital público, no dejamos de atender las guardias', aseguró Catalano, alineándose con protocolos habituales en el sector sanitario.
Esta protesta refleja el endurecimiento de la presión sindical ante un esquema laboral más flexible propuesto por la Casa Rosada, que afecta derechos colectivos e individuales.