El oficialismo en el Senado obtuvo dictamen para la reforma laboral, pero postergó su tratamiento al 10 de febrero para analizar cambios propuestos por la oposición y la CGT, en medio de una masiva marcha en Plaza de Mayo contra el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
El 18 de diciembre de 2025, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que el proyecto de Modernización Laboral obtuvo dictamen en las comisiones de Trabajo y Presupuesto, pero su debate en el recinto se trasladará al 10 de febrero de 2026, durante el segundo llamado a sesiones extraordinarias. El plan original era aprobarlo el 26 de diciembre, pero se decidió extender el plazo para incorporar modificaciones solicitadas por la CGT y bloques opositores, como la Unión por la Patria.
Esta decisión coincidió con una gran movilización convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) en Plaza de Mayo, Buenos Aires, donde miles de manifestantes, junto a la CTA y organizaciones sociales, rechazaron la iniciativa por considerarla 'profundamente antisindical' y contraria a la Constitución Nacional. Líderes cegetistas como Octavio Argüello declararon: 'Le decimos que no a esta reforma laboral entreguista. Si no nos escuchan, vamos a terminar en un paro nacional'. Hubo enfrentamientos menores con la policía en Avenida 9 de Julio, cuando manifestantes intentaron cortar la vía, bajo el protocolo antipiquetes del Ministerio de Seguridad.
Bullrich aseguró: 'Los apoyos los tenemos. No piensen nada malo. Si tenemos dictamen, tenemos los votos', y enfatizó que el retraso busca evitar impactos en el equilibrio fiscal, tras la aprobación del Presupuesto 2026 sin derogaciones clave como la Ley de Emergencia en Discapacidad. Críticos como el abogado Pablo Topet, de la CGT, argumentaron que el texto 'agrede la libertad sindical' y permite compensaciones colectivas que retroceden en protecciones laborales. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, defendió que la reforma aplica solo a nuevos empleos y es 'equilibrada'.
Provincias del norte, como Tucumán, Catamarca y La Rioja, también vieron protestas sindicales, con consignas contra la precarización. El kirchnerismo, liderado por José Mayans, cuestionó la presidencia de Bullrich en la comisión y amenazó con judicializarla por falta de proporcionalidad. Bullrich advirtió a la CGT: 'Si la protesta es pacífica, las respuestas serán pacíficas'. El Gobierno desplegó más de 1500 efectivos para el operativo en la Capital.