Varios gobernadores provinciales sin afinidad libertaria apoyaron la controvertida reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei durante las sesiones extraordinarias del Congreso. A pesar de sus orígenes peronistas o en la oposición tradicional, su respaldo fue clave para los triunfos legislativos del Gobierno. Este apoyo contrasta con posiciones previas de rechazo y responde a factores electorales y económicos.
La reforma laboral, una de las leyes más polémicas del Gobierno de Javier Milei, avanzó en el Congreso gracias al apoyo de una mayoría de gobernadores provinciales, muchos de los cuales no comparten el ADN libertario del oficialismo. Según análisis políticos, ninguno de los resonantes triunfos legislativos en las sesiones extraordinarias se explica sin este respaldo, especialmente en temas medulares como la reforma laboral.
Pese a que en el año pasado muchos de estos mandatarios votaron en contra de proyectos oficialistas e incluso contribuyeron a voltear vetos presidenciales, la sólida victoria electoral de La Libertad Avanza (LLA) en octubre cambió el panorama. Esto mejoró la representación mileísta en el Congreso y generó un efecto arrastre, incentivando a gobernadores como Jorge Macri (CABA, PRO), Rogelio Frigerio (Entre Ríos, PRO), Alfredo Cornejo (Mendoza, UCR), Leandro Zdero (Chaco, PRO) y Claudio Poggi (San Luis, PRO) a aliarse, compartiendo listas con LLA.
Otros, como el radical correntino Juan Pablo Valdés y el sanjuanino Marcelo Orrego, también respaldaron la iniciativa. En el ámbito peronista provincial, figuran Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Claudio Vidal (Santa Cruz, sindicalista) y Rolando Figueroa (Neuquén, ex-MPN). Maximiliano Pullaro (Santa Fe, radical) avaló la reforma, mientras que legisladores de Martín Llaryora (Córdoba, peronismo cordobesista) se dividieron, con ausencias como la de Juan Schiaretti.
Casos curiosos incluyen a Raúl Jalil (Catamarca), cuyos legisladores aseguraron quórum pero luego rechazaron el proyecto, y Osvaldo Jaldo (Tucumán), apodado 'Jaldei' por su vaivén ideológico, quien terminó apoyando la ley. Los motivos incluyen afinidades electorales —muchos votantes locales respaldaron a Milei—, necesidades materiales ante recortes en coparticipación, obras y Aportes del Tesoro Nacional, y la necesidad de aval gubernamental para endeudarse en el exterior.
El Gobierno, a través del ministro del Interior Diego Santilli, utiliza esta dinámica para obtener votos, aunque los gobernadores impusieron límites, como eliminar la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas por impacto en fondos provinciales. En contraste, gobernadores peronistas opositores como Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Ricardo Quintela (La Rioja) mantienen rechazo férreo, sin dialogar ni proponer alternativas.
Este apoyo inestable de los 'gobernadores mileístas' fortalece a Milei temporalmente, pero su persistencia social y fidelidad política quedan en duda.