La Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV), del grupo Luksic, reportó utilidades de US$ 175,7 millones a septiembre de este año, un 10% menos que en 2024. El tercer trimestre mostró una caída aún más pronunciada del 86%, alcanzando solo US$ 46 millones. Factores como menores tarifas de flete y mayores costos operativos explican el declive.
CSAV, que opera a través de su participación en la alemana Hapag-Lloyd AG, atribuyó el resultado a varios desafíos. La contribución de Hapag-Lloyd al resultado de CSAV fue de US$ 273,3 millones, una disminución del 49% respecto a septiembre de 2024, principalmente por tarifas de flete más bajas y costos en aumento. Esto se compensó parcialmente por un menor gasto en impuestos debido a dividendos reducidos desde Alemania, sumando US$ 181,2 millones, y una diferencia de cambio positiva de US$ 77,1 millones.
Hapag-Lloyd incrementó su volumen de contenedores en un 9%, superando el promedio del mercado del 4,1%, pero las tarifas promedio de flete cayeron un 5%. La estructura de costos se vio impactada por problemas operativos en puertos, desvíos continuos de naves alrededor del Cabo de Buena Esperanza y los costos iniciales de la nueva red Gemini, lo que redujo el resultado operativo. El conflicto en el Mar Rojo persiste, manteniendo las rutas desviadas.
El EBIT de Hapag-Lloyd alcanzó US$ 905 millones en el periodo, una baja del 53%. Óscar Hasbún, gerente general de CSAV, comentó: “El año ha estado marcado por una alta volatilidad, con conflictos geopolíticos que se mantienen, nuevas políticas arancelarias en desarrollo, costos al alza y menores tarifas en general. En este contexto desafiante, la nueva alianza Gemini ha mostrado buenos resultados, con índices de confiabilidad históricamente altos y muy por sobre los de la industria”.
Para 2025, Hapag-Lloyd ajustó sus proyecciones: el EBITDA se estima entre US$ 3.100 y US$ 3.600 millones, frente a un rango previo de US$ 2.800 a US$ 3.800 millones; el EBIT entre US$ 600 y US$ 1.100 millones, comparado con US$ 250 a US$ 1.250 millones anteriores. CSAV posee el 30% de las acciones de Hapag-Lloyd y forma parte del pacto controlador.