Doce años después de la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz, Cuba reafirma su compromiso con esta iniciativa regional. El general de ejército Raúl Castro Ruz anunció el acuerdo en la II Cumbre de la Celac, firmado por 33 jefes de Estado. La conmemoración subraya la necesidad de defender la soberanía frente a intervenciones externas.
El 29 de enero marca el aniversario de la proclamación de América Latina y el Caribe como zona de paz, un logro adoptado en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en 2014. En La Habana, el general de ejército Raúl Castro Ruz presentó el documento al mundo, enfatizando el compromiso de los 33 países firmantes por resolver disputas de manera pacífica y eliminar el uso o amenaza de fuerza en la región.
El acuerdo establece obligaciones clave, como no intervenir en asuntos internos de otros Estados, respetar la soberanía nacional, la igualdad y la autodeterminación. Además, reconoce el derecho inalienable de cada nación a elegir su sistema político, económico, social y cultural, esencial para la coexistencia pacífica.
En el contexto actual, la conmemoración recuerda eventos recientes, como el ataque contra Venezuela el 3 de enero, visto como una violación a la paz regional. El texto critica acciones imperiales que buscan dividir la región y explotar recursos naturales, en lugar de mejorar el bienestar de la población en áreas como alimentación, salud, educación y empleo.
"Es el momento más importante para los pueblos del continente actuar juntos, para preservar este gran logro", se indica en la reflexión sobre la defensa colectiva. Los pueblos latinoamericanos y caribeños son guardianes de este compromiso, opuestos a sanciones económicas, terrorismo o ataques militares que violen el derecho internacional, incluyendo secuestros de líderes electos y parlamentarios.