Una columna de Variety rebate las críticas en redes sociales que llaman desagradable a Marty Mauser de Timothée Chalamet en 'Marty Supreme' de Josh Safdie, elogiando al protagonista defectuoso como un canalla convincente. El artículo celebra el carisma de Chalamet y contrasta a los detractores modernos con antihéroes cinematográficos históricos.
En una columna de Variety del 3 de enero de 2026, el autor defiende al protagonista de 'Marty Supreme' —Marty Mauser, un prodigio despiadado del ping-pong del Lower East Side de Nueva York interpretado por Timothée Chalamet— como simpático precisamente porque es un canalla. Chalamet, apodado 'la estrella de cine más carismática de su generación', impregna el papel con una 'sonrisa seductora', ojos vibrantes y una locuacidad incansable, haciendo que los rasgos sociopáticos de Marty —mentir, engañar, robar, apostar y descuidar a los seres queridos— resulten entrañablemente ambiciosos.
Basándose en la energía exuberante de la película destacada previamente en reseñas, la columna resalta las secuencias de ping-pong como 'ballets existenciales' que superan las emociones típicas de los dramas deportivos. Marty soporta abusos y se dedica al hampa para escapar de la pobreza y competir internacionalmente, soñando con trascender sus orígenes.
La reacción en redes sociales califica a Marty de 'demasiado egoísta, demasiado agresivo, demasiado pretencioso, demasiado tóxico… demasiado desagradable', con especulaciones sobre una 'campaña de derribo para los Oscar'. El autor compara esto con las obsesiones por la simpatía de los ejecutivos de estudios de los años 80 o la censura de los 30, prefiriendo a los antihéroes de los 70 y clásicos como 'The Public Enemy' y 'Scarface'.
Dirigida por Josh Safdie, 'Marty Supreme' transforma las vibras de jugador degenerado en un triunfo de perdedor, culminando en el colapso exhausto de Marty tras el partido —una búsqueda universal de autorrealización.