Un ayudante del jefe de alguaciles de Estados Unidos fue asesinado a tiros el lunes mientras cumplía una orden de arresto contra un fugitivo en Alexandria, Luisiana. El sospechoso resultó herido durante un enfrentamiento de tres horas, pero se encuentra bajo custodia y recibiendo tratamiento hospitalario.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 3 p.m. del lunes mientras los alguaciles trabajaban junto a detectives de la Oficina del Sheriff de la parroquia de Rapides. Tras un largo enfrentamiento, el sospechoso fue puesto bajo custodia.
El FBI lidera una investigación conjunta con la oficina del sheriff y la Policía Estatal de Luisiana. La agencia ha descrito el incidente como un ataque contra un oficial federal.
El director del FBI, Kash Patel, declaró el lunes por la noche que la agencia ofrece todos sus recursos a las entidades involucradas. Asimismo, pidió al público que eleve sus oraciones por la familia y los amigos del oficial fallecido.
Vecinos cercanos al lugar de los hechos expresaron a los reporteros locales su sorpresa por lo ocurrido. Varios describieron al sospechoso como un buen hombre que siempre estaba de buen ánimo.