Las acciones estadounidenses retrocedieron desde sus máximos históricos a medida que se afianzaban las preocupaciones sobre la inflación. El aumento de los precios del crudo y el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro impulsaron la liquidación, afectando especialmente a las acciones tecnológicas.
El promedio industrial Dow Jones cayó alrededor de 500 puntos durante la sesión. Los inversores mostraron su preocupación ante la posibilidad de que el aumento de los costes energéticos y los rendimientos de los bonos pudieran ser señal de presiones inflacionarias persistentes en el futuro.