Las bolsas estadounidenses se desplomaron después de que la Reserva Federal mantuviera sin cambios los tipos de interés y anunciara una única bajada de tipos este año. El Dow Jones cedió 768 puntos, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq cayeron más de un 1,3%. La subida de los precios del petróleo, las tensiones geopolíticas y el aumento del índice de precios de producción contribuyeron a la incertidumbre.
La Reserva Federal decidió mantener los tipos de interés en su nivel actual, y sus funcionarios prevén una única bajada de tipos para el año próximo. Este anuncio provocó fuertes caídas en los principales índices bursátiles estadounidenses. El Promedio Industrial Dow Jones cayó 768 puntos, reflejando la inquietud general del mercado. Del mismo modo, el S&P 500 y el Nasdaq Composite cayeron más de un 1,3% cada uno durante la sesión, ya que los inversores reaccionaron a las perspectivas de la Reserva Federal sobre política monetaria y a los datos de inflación del índice de precios de producción, que registraron un aumento. Las presiones adicionales procedieron de la subida de los precios del petróleo en medio de las tensiones geopolíticas, incluidas las referidas a Irán. A pesar de la caída general, algunas empresas individuales consiguieron registrar ganancias, contrarrestando la tendencia en un entorno comercial volátil. La combinación de tipos estables, expectativas moderadas de recortes y factores económicos externos puso de relieve la incertidumbre a la que se enfrenta Wall Street.