El Ministerio de Salud de Egipto anunció que el país permanece libre de malaria por segundo año consecutivo con motivo del Día Mundial de la Malaria. Las autoridades destacaron los esfuerzos continuos de vigilancia y prevención en medio de los desafíos climáticos.
El Ministerio de Salud de Egipto confirmó que el país mantiene su certificación oficial como territorio libre de malaria por segundo año, convirtiéndose en el décimo país a nivel mundial en lograrlo, en consonancia con la estrategia contra la malaria 2016-2030 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El portavoz del Ministerio, Hossam Abdel Ghaffar, declaró que este logro refleja una planificación eficaz basada en la ciencia, respaldada por un fuerte compromiso político, con esfuerzos continuos para proteger la salud pública. El viceministro de Salud, Amr Kandil, señaló que Egipto está implementando un plan integral para reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica y de vectores, especialmente ante los retos relacionados con el clima que afectan a la transmisión de enfermedades, en línea con los objetivos de la OMS de reducir la incidencia y la mortalidad por malaria al menos en un 90%.
Radi Hammad, jefe de medicina preventiva, informó que más de 58.000 muestras dieron negativo bajo el sistema nacional de vigilancia. Las autoridades investigaron 244 casos importados y evaluaron a más de 6.500 contactos, sin encontrar transmisión local.
El ministerio analizó alrededor de 19.000 muestras de sangre para detectar filariasis sin registrar ninguna infección. Amani El-Habashi, jefa de enfermedades tropicales, afirmó que los programas para la esquistosomiasis y los parásitos intestinales analizaron más de dos millones de muestras, tratando a los casos positivos de inmediato. Las campañas preventivas llegaron a más de 90.000 pescadores y sus familias en 14 gobernaciones con una cobertura del 96%, mientras que la detección temprana del tracoma examinó a más de 814.000 personas, proporcionando tratamiento a los infectados.