Cerca de 490 presuntos miembros de la pandilla MS-13, incluidos cabecillas, han comenzado a ser juzgados colectivamente en El Salvador, enfrentando cargos por 47,000 delitos, entre ellos 29,000 homicidios cometidos entre 2012 y 2022. El proceso judicial forma parte de la ofensiva contra las pandillas impulsada por el presidente Nayib Bukele. La Fiscalía acusa al grupo de rebelión y de intentar establecer un Estado paralelo.
El juicio, que comenzó el lunes, involucra a 486 sospechosos designados por la Fiscalía General como miembros del mando nacional de la MS-13, líderes de calle, coordinadores de programas y fundadores. Las autoridades los vinculan con 47,000 delitos a lo largo de una década, destacando el asesinato de 87 personas en un solo fin de semana en marzo de 2022. Ese incidente llevó a Bukele a declarar la guerra contra las pandillas, alegando que en aquel momento controlaban el 80 por ciento del territorio salvadoreño. Bajo el régimen de excepción impuesto en 2022, más de 91,000 personas han sido arrestadas, aunque miles fueron liberadas posteriormente tras ser desestimados los cargos, lo que ha contribuido a una drástica caída en las tasas de criminalidad y ha impulsado la popularidad de Bukele. Los fiscales declararon que cuentan con pruebas suficientes para solicitar las penas máximas, acusando a la MS-13 de rebelión por intentar crear un Estado paralelo. Al inicio del juicio, el juez declaró que los grupos armados habían perturbado la paz y la seguridad de El Salvador durante décadas y que enfrentarían todo el peso de la ley. La Fiscalía General describió el proceso como el pago de una deuda histórica. Los juicios masivos como este cuentan con jueces sin rostro y los acusados comparecen mediante videoconferencia desde prisión. Organizaciones como Human Rights Watch y Cristosal han expresado su preocupación por posibles violaciones de los derechos humanos, incluyendo la falta de debido proceso, denuncias de tortura, más de 500 muertes bajo custodia y riesgos para personas inocentes. Bukele ha atribuido a la MS-13 la responsabilidad de 200,000 asesinatos, incluidas 80,000 desapariciones.