El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el 29 de abril a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y a nueve funcionarios más de conspirar con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa para traficar narcóticos a EU a cambio de sobornos. Los cargos incluyen narcotráfico, posesión de armas y secuestro con resultado de muerte. Las autoridades mexicanas evalúan solicitudes de extradición sin pruebas adjuntas.
El Distrito Sur de Nueva York presentó la acusación formal contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa; Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán; Enrique Inzunza Cázarez, senador de Morena; y otros siete funcionarios o exfuncionarios, incluyendo a Juan Valenzuela Millán, alias 'Juanito', excomandante de la policía municipal de Culiacán.
Según el Departamento de Justicia, los acusados recibieron sobornos mensuales de Los Chapitos —hijos de Joaquín 'El Chapo' Guzmán— por montos de hasta 100 mil dólares. A cambio, proporcionaron protección a cargamentos de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina; filtraron información de inteligencia; y facilitaron el uso de recursos policiales. Rocha Moya supuestamente asistió a reuniones con Los Chapitos antes y después de su elección en 2021, prometiendo impunidad.
En el caso más grave, Valenzuela Millán participó en octubre de 2023 en el secuestro, tortura y asesinato de Alexander Meza León, informante de la DEA, y sus familiares, usando patrullas oficiales para entregarlos a sicarios.
Rocha Moya rechazó las imputaciones: “Carecen de veracidad y fundamento alguno”. La FGR informó que solo extraditará si hay elementos legales, y la SRE envió una queja por la publicidad de la solicitud recibida el 28 de abril. Otros acusados, como Gámez e Inzunza, negaron los cargos, viéndolos como ataques a Morena.