Veinte años después del asesinato de Ilan Halimi, Emmanuel Macron pronunció un discurso en el Elíseo denunciando la persistencia del antisemitismo. El presidente propone la inhabilitación obligatoria para cargos electos condenados por actos o declaraciones antisemitas, racistas o discriminatorias. Plantó un roble en memoria de la víctima.
El 13 de febrero de 2026, en el vigésimo aniversario del asesinato de Ilan Halimi —un judío francés de 23 años torturado hasta la muerte en 2006 por el 'gang des barbares'—, Emmanuel Macron asistió a una ceremonia en el Elíseo. El presidente plantó un roble sessil en los jardines del palacio, símbolo de memoria arraigada, ya que Ilan significa 'árbol' en hebreo. nnEn su discurso, Macron lamentó que 'la hidra antisemita no ha cesado de avanzar', adoptando nuevas formas como el antisemitismo islamista, el de la extrema izquierda y extrema derecha, o bajo la máscara del antisionismo. Citó el antisemitismo islamista detrás del 'pogromo del 7 de octubre' en Israel, los clichés de la extrema derecha sobre el poder y la riqueza judía, y el aumento de actos antisemitas desde octubre de 2023, multiplicados por cuatro entre 2023 y 2024 según el Ministerio del Interior. nnMacron describió las penas actuales contra los autores de actos antisemitas como 'derisorias' y anunció que el gobierno y el Parlamento trabajarán para reforzar la penalización. Propone una 'pena de inhabilitación obligatoria' para los cargos electos culpables de 'actos y declaraciones antisemitas, racistas y discriminatorias', llamándolos 'centinelas de la República'. Para combatir 'el veneno del odio digital', Francia exigirá resultados a las plataformas en línea, recurriendo a la legislación europea para imponer multas significativas si no se cumplen los compromisos. nnMás tarde, el primer ministro Sébastien Lecornu otorgó el Premio Ilan Halimi a iniciativas juveniles contra el antisemitismo en varias escuelas.