Jean-Luc Mélenchon, líder de La France insoumise, ha recibido acusaciones de antisemitismo por burlarse de la pronunciación del nombre del eurodiputado Raphaël Glucksmann en un mitin en Perpignan. Glucksmann comparó el comentario con los de Jean-Marie Le Pen. Estos comentarios se producen en medio de tensiones sobre alianzas electorales y críticas recientes a declaraciones pasadas de Mélenchon.
En un mitin en Perpignan el 1 de marzo, Jean-Luc Mélenchon bromeó sobre la pronunciación del nombre de Raphaël Glucksmann, suspirando: “Monsieur Glucksman et je ne sais qui encore, Glucksmann pardon…, après j’en ai pour des heures.” Lo pronunció “Glucksman” y luego “Glucksmane”. El eurodiputado de Place publique respondió en X con: “OK Jean-Marie Le Pen”, junto con un clip de vídeo del momento, adjunto al tuit a modo de respuesta directa al líder de La France insoumise (LFI). LFI es el partido de Mélenchon, conocido por su izquierda radical en Francia, mientras que Glucksmann representa a Place publique, un movimiento socialdemócrata aliado con los socialistas en el Parlamento Europeo, y es abiertamente proeuropeo y proisraelí, lo que genera fricciones con LFI, escéptico respecto a la OTAN y crítico con Israel en el conflicto de Gaza. Esta fricción se intensifica en vísperas de elecciones municipales, donde las alianzas de izquierda están en juego, y en un contexto de acusaciones recurrentes contra Mélenchon por presunto antisemitismo, negadas por él mismo y sus partidarios, que las atribuyen a ataques de la derecha y los medios. La muerte reciente de un militante de ultraderecha a manos de activistas de ultraizquierda vinculados a LFI añade tensión a las negociaciones de cara a las municipales del 15 y 22 de marzo, con algunos socialistas pidiendo romper alianzas con LFI. El comentario de Glucksmann alude al histórico de Le Pen padre, fundador del FN (hoy RN), condenado por minimizar el Holocausto y por chistes racistas, incluyendo puns sobre nombres judíos como el famoso “Durafour crématoire” de 1988. Estos comentarios se producen en medio de tensiones sobre alianzas electorales y críticas recientes a declaraciones pasadas de Mélenchon, como la del 26 de febrero sobre el nombre de Jeffrey Epstein, donde ironizó sobre su pronunciación “Epstine” sugiriendo que buscaba “russificarla” para ocultar su origen judío, lo que generó acusaciones de antisemitismo por burla a nombres judíos e insinuación de conspiración. Figuras políticas condenaron las declaraciones. Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista, escribió en X: “Tout ça finira mal… Je ne peux m’empêcher de penser à toutes celles et ceux qui ont suivi sincèrement La France insoumise et qui ne souhaitent pas être entraînés dans ce qui n’est plus un dérapage mais une stratégie qui dérive sur les eaux noires de l’antisémitisme.” El diputado socialista Jérôme Guedj afirmó: “En renouvelant un jeu de mots à la Jean-Marie Le Pen sur la prononciation des noms de juifs, Mélenchon assume tout. Dérives antisémites et complaisance pour la violence, c’est une stratégie électorale limpide. Il veut être le plus détestable. Voilà la rare chose qu’il réussit.” Clément Beaune, Alto Comisario de Planificación, añadió: “Jean-Luc Mélenchon sombre à nouveau dans un “moment Durafour”. Ce n’est pas une sortie de route, c’est une stratégie délibérée qui nourrit l’antisémitisme. Il provoque et récidivera.” Esto alude al juego de palabras de Jean-Marie Le Pen en 1988 “Durafour crématoire”, vinculando el nombre del ministro Michel Durafour a los campos nazis, por lo que fue condenado. Estos incidentes preceden las elecciones municipales del 15 y 22 de marzo. El PS y Les Ecologistes no han descartado acuerdos en segunda vuelta con La France insoumise, pero caso por caso, siempre que los candidatos tomen posiciones claras contra el antisemitismo y la violencia política, especialmente tras la muerte del militante de ultraderecha Quentin Deranque a manos de activistas de ultraizquierda, algunos vinculados al diputado LFI Raphaël Arnault. Voces socialistas, incluyendo François Hollande, Jérôme Guedj y Carole Delga, piden una ruptura total. Mélenchon se defendió en el mitin: “Je ne suis pas antisémite, he proclamó. Je ne le suis pas pour d’innombrables raisons, et je n’ai pas l’intention d’aller présenter des justifications et des certificats de baptême à je ne sais qui.” Añadió: “Nous combattons l’islamophobie, nous combattons le racisme antijuifs.”