Emmanuel Macron inaugura este sábado la 62.ª edición del Salón Internacional de la Agricultura en París, en medio de tensiones destacadas por boicots de varios sindicatos agrarios. Coordination rurale y Confédération paysanne declinan asistir al desayuno presidencial, criticando la falta de medidas protectoras para los agricultores. El salón abre sin ganado bovino debido a la epidemia de dermatosis nodular bovina.
La 62.ª edición del Salón Internacional de la Agricultura abre este sábado, 20 de febrero de 2026, en el centro de exposiciones Porte de Versailles en París. Emmanuel Macron, que debe cortar la cinta inaugural, se enfrenta a una marcada hostilidad de los sindicatos agrarios. El presidente había previsto un desayuno colectivo con las organizaciones profesionales, pero ellas rechazaron el formato, señalando una ruptura en curso. nnLa Coordination rurale (CR), segundo sindicato agrario, anunció su boicot a la inauguración. Su presidente, Bertrand Venteau, declaró: «En este momento, no deseamos estar presentes en el desayuno con el presidente de la República». El secretario general François Walraet añadió: «Le aconsejo que no intente visitarnos; la acogida podría ser dura». La CR culpa a Macron de no haber protegido la agricultura francesa de la competencia mundial desleal, particularmente a través de la Política Agrícola Común (PAC). Aunque no se prevé ninguna movilización, siguen posibles protestas individuales pacíficas. El sindicato se reunirá, no obstante, con otros políticos que apoyan la ley Duplomb. nnLa Confédération paysanne, tercer sindicato, también boicotea el evento por razones de coherencia y decencia, debido a la falta de marcha atrás en la matanza total de los rebaños bovinos afectados y medidas estructurales para los ingresos de los agricultores. Mantendrá su stand durante todo el salón. nnEsta tensión sigue a un malestar persistente a pesar de los esfuerzos de desescalada sobre la epidemia de dermatosis nodular bovina –ningún caso detectado desde el 2 de enero– y el acuerdo UE-Mercosur. La ministra de Agricultura Annie Genevard respeta la ausencia de ganado bovino, una decisión de los ganaderos, pero lamenta la falta de vacas, estrellas habituales. El salón compensa con 3.000 animales (ovejas, cerdos, caballos) y el tema «Génération solutions», que invita a prepararse para el futuro sin renunciar al patrimonio agrícola francés.