Un nuevo informe del Electronic Privacy Information Center (EPIC) destaca una creciente crisis de privacidad sanitaria en Estados Unidos, impulsada por la vigilancia y el cumplimiento migratorio. Factores como corredores de datos, seguimiento de ad-tech y acciones de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están erosionando la confianza de los pacientes y desanimando a las personas de buscar atención médica. Esto lleva a tratamientos demorados y peores resultados de salud.
El Electronic Privacy Information Center (EPIC) ha publicado un informe que detalla lo que denomina una «crisis de privacidad sanitaria» que afecta la atención médica en todo Estados Unidos. Publicado el 21 de enero de 2026, el documento señala múltiples factores que exacerban el problema. Los elementos clave incluyen la presencia de agentes de inmigración en hospitales, lo que genera miedo entre los pacientes. Además, empresas privadas operan corredores de datos que compran y venden información que revela las visitas médicas de los individuos, a menudo a través de la vigilancia ad-tech. Estas prácticas, combinadas con límites débiles a las fuerzas del orden, están alejando a las personas de la atención necesaria. Como resultado, los pacientes se retiran de las opciones de tratamiento, lo que lleva a demoras en la atención médica y peores resultados de salud. El informe enfatiza cómo esta erosión de la confianza socava el sistema de salud, particularmente para comunidades vulnerables. El análisis de EPIC subraya la necesidad de protecciones de privacidad más fuertes en el manejo de datos de salud. Aunque el informe no propone cambios de política específicos, sirve como una advertencia contundente sobre la intersección de tecnologías de vigilancia y acciones gubernamentales en decisiones de salud cotidianas. Esta crisis destaca preocupaciones más amplias sobre la privacidad de datos en una era de seguimiento digital y actividades de cumplimiento cada vez mayores.