La policía encontró una nota en la agenda de una exdirectora del BRB que sugiere que el expresidente del banco intentó salvar Banco Master mediante compras de carteras de crédito. Paulo Henrique Costa negó irregularidades en su declaración, afirmando que las operaciones buscaban reemplazar activos y proteger al BRB. Las investigaciones revelan posibles pérdidas de hasta R$ 5.000 millones para el banco estatal.
La policía incautó una agenda de la exdirectora de Control y Riesgos del BRB, Luana de Andrade Ribeiro, que contiene una nota de julio de 2024. En ella se registraba que el entonces presidente Paulo Henrique Costa ordenó la compra de carteras de crédito de Banco Master para evitar su colapso, propiedad de Daniel Vorcaro. En una declaración del 30 de diciembre de 2025 ante la policía, Costa fue interrogado sobre la nota. Explicó que las operaciones ocurrieron durante la sustitución de activos de Master, con el objetivo de ganar tiempo y proteger al BRB. «Si miramos esa fecha, estamos en medio del proceso de sustitución de cartera. Así, todas las cesiones que hicimos en ese período [...] tenían dos objetivos: cumplir nuestro objetivo de cambiar la cartera del banco, aumentar la rentabilidad [...], y dos, permitirnos hacer las sustituciones», dijo Costa. El BRB adquirió carteras de crédito de Master por R$ 12.200 millones, consideradas fraudulentas por los investigadores, originadas en la empresa pantalla Tirreno sin contraprestación. Las compras comenzaron en julio de 2024, con un rendimiento inicial adecuado y una tasa de morosidad del 0,08%, sin sospechas documentales. En abril de 2025, pruebas ampliadas revelaron irregularidades, lo que llevó a una auditoría independiente y sustitución de activos. El 25 de mayo de 2025, el BRB notificó al Banco Central sobre el origen irregular. El intento del BRB de adquirir Master fue una tercera opción para ganar competitividad, pero fue denegado por el Banco Central en septiembre de 2025, con la liquidación de Master el 18 de noviembre. El director de Supervisión del Banco Central, Aílton de Aquino, testificó que las pérdidas del BRB podrían alcanzar R$ 5.000 millones, con R$ 2.600 millones ya provisionados y otros R$ 2.200 millones adicionales debido a activos sustitutos de baja calidad, como fondos con acciones devaluadas, créditos morosos e inmuebles de la familia Vorcaro. El Banco Central conocía los problemas desde marzo de 2025 y negó presiones externas. La defensa de Vorcaro afirmó que las carteras fueron reemplazadas por activos regulares y auditados, aprobados por el BRB bajo supervisión del Banco Central. El banco del DF planea una capitalización para cubrir déficits, con análisis en curso por firmas como Machado Meyer y Kroll. El destituido Costa insiste en que todo se valoró correctamente con descuento.