El padre de Yuki Adachi, de 11 años, cuyo cuerpo fue hallado la semana pasada en las montañas de Nantan, prefectura de Kioto, tras desaparecer el 23 de marzo, ha admitido haber estrangulado a su hijo hasta causarle la muerte, informaron los investigadores el 17 de abril. La autopsia no pudo determinar la causa del fallecimiento, estimado a finales de marzo, y la policía sospecha que el hombre de 37 años borró las grabaciones de la cámara de su vehículo para ocultar sus movimientos.
La policía de la prefectura de Kioto anunció el 17 de abril que Yūki Adachi, de 37 años y residente en Nantan, confesó haber estrangulado a su hijo de 11 años, Yuki, hasta causarle la muerte a finales de marzo. Adachi había sido detenido anteriormente el 15 de abril por el abandono del cuerpo del menor, que fue descubierto el lunes en las montañas cercanas.
Aunque la autopsia no logró determinar la causa del fallecimiento, la confesión del padre apunta al estrangulamiento. La policía también reveló que Adachi borró las grabaciones de la cámara de su vehículo, presumiblemente para ocultar sus actos.
La investigación sobre todas las circunstancias del caso continúa en curso.