El equipo de defensa de Tetsuya Yamagami, condenado a cadena perpetua por el asesinato en 2022 del ex primer ministro Shinzo Abe, ha apelado el fallo ante la Audiencia de Osaka, calificándolo de injusto. Argumentaron que su problemática crianza fue central en su móvil y merecía una pena de 20 años o menos, pero el tribunal lo rechazó como factor principal.
Tetsuya Yamagami, de 45 años, quien disparó mortalmente al ex primer ministro Shinzo Abe en la prefectura de Nara en 2022, recibió cadena perpetua del Tribunal de Distrito de Nara el 21 de enero por asesinato y violaciones a la Ley de Control de Armas de Fuego y Espadas, según lo solicitado por los fiscales. El 5 de febrero de 2026, su equipo de defensa apeló el veredicto ante la Audiencia de Osaka. El abogado principal de la defensa, Masaaki Furukawa, declaró: «Tras consultar con el acusado, hemos presentado una petición escrita para apelar la sentencia dictada por el Tribunal de Distrito de [Nara], con el fin de tener la oportunidad de corregir este injusto primer fallo». Yamagami admitió el asesinato durante su juicio con jueces legos, explicando que la ruina de su familia se debió a las masivas donaciones de su madre a la Federación de Familias por la Paz Mundial y la Unificación —anteriormente la Iglesia de la Unificación—, lo que alimentó su resentimiento hacia el grupo. Apuntó a Abe, a quien asociaba estrechamente con él. El juicio destacó cómo la infeliz crianza de Yamagami moldeó el incidente. La defensa sostuvo que su background estaba «profundamente ligado a su móvil» y «debería tener la máxima importancia al determinar la pena», abogando por «prisión de 20 años o menos». En contraste, el tribunal reconoció la influencia de la crianza en su personalidad y patrones de pensamiento, que llevaron indirectamente al crimen, pero dictaminó que «decidir cometer un asesinato por estar enfadado con un grupo religioso es un gran salto» y no lo consideró un factor principal. Sobre la violación de armas de fuego, la defensa alegó inocencia, afirmando que la pistola casera estaba fuera de las regulaciones. Sin embargo, el tribunal lo consideró culpable por la forma y alta letalidad del arma. La apelación permitirá reexaminar el background y los méritos de la sentencia.