Fernando Alonso se retiró del Gran Premio de Canadá en la vuelta 23 debido a un intenso dolor de espalda provocado por la posición reclinada de su asiento en el Aston Martin AMR26. El problema empeoró a lo largo de la carrera en el Circuito Gilles Villeneuve.
Alonso, bicampeón de Fórmula 1, describió sentirse cada vez más incómodo durante la carrera. Señaló que el equipo había intentado realizar ajustes en el asiento la noche anterior, pero no notó ninguna mejora. Con el coche fuera de los puntos y sin riesgo de lluvia, se tomó la decisión de poner fin a la incomodidad de forma anticipada.