La Copa del Mundo Sub-17, iniciada hace cuatro décadas en China, ha sido un semillero de grandes talentos del fútbol. Jugadores como Ronaldinho Gaúcho y Toni Kroos destacaron en esta categoría juvenil antes de conquistar el mundo. Solo Ronaldinho logró títulos tanto en sub-17 como en el Mundial adulto.
Desde su debut en la República Popular China hace 40 años, la Copa del Mundo Sub-17 se ha consolidado como un semillero de estrellas del fútbol mundial. Uno de los ejemplos más destacados es el mediocampista alemán Toni Kroos, quien ganó seis títulos de Champions League —cinco con Real Madrid, sumando 23 coronas con el club, y una decena con Bayern Múnich—. Kroos fue campeón del mundo adulto en Brasil 2014, tras derrotar a Argentina en el Maracaná, pero en la edición sub-17 de 2007 en Corea del Sur, Alemania terminó tercera y él se llevó el Balón de Oro, pese a la frustración del equipo.
Otro alemán, el portero Marc-André ter Stegen, con 44 partidos en la selección mayor, fue campeón europeo sub-17 en 2009, pero su equipo no pasó de la segunda ronda en el Mundial de esa categoría en Nigeria.
Ronaldinho Gaúcho es el único jugador en la historia que ganó tanto el Mundial sub-17 como el adulto. El brasileño fue figura y campeón en 1997 en Egipto, y repitió en 2002 en Corea del Sur y Japón. Además, acumuló trofeos como la Champions League, la Copa Libertadores, el Mundial y la Copa América.
Otros brasileños brillaron sin títulos en sub-17: Casemiro y Alisson Becker participaron en la edición 2009 de Nigeria, y ahora son fijos en la Canarinha bajo Carlo Ancelotti; Neymar también jugó esa versión africana.
La lista incluye a ingleses como Phil Foden, Trent Alexander-Arnold, Jadon Sancho y Raheem Sterling; franceses como Aurélien Tchouaméni y Aymeric Laporte; españoles como Isco, Pedri y Pau Cubarsí; el surcoreano Heung-min Son; y el belga Eden Hazard, todos destacados en ligas top tras pasar por el torneo juvenil.