La titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Pamplona ha ordenado la puesta en libertad de cuatro argelinos detenidos desde el 30 de octubre por su presunta implicación en una agresión sexual a una joven cerca de la Carpa Universitaria. La decisión se basa en pruebas de ADN que revelan un perfil genético masculino no coincidente con ninguno de los investigados. La investigación permanece abierta mientras los autores reales siguen en libertad.
El 18 de diciembre de 2025, la jueza del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Pamplona decretó la libertad de cuatro varones argelinos —de 33, 26, 26 y 25 años— que habían sido arrestados el 30 de octubre por su posible participación en la agresión sexual ocurrida en las inmediaciones de la Carpa Universitaria de la capital navarra. La resolución judicial explica que las pruebas de ADN, realizadas voluntariamente por los investigados en el laboratorio Nasertic, concluyen que "existe un perfil genético masculino que no coincide con ninguno de los investigados".
A los liberados se les impone como medida cautelar la obligación de comparecer ante el juzgado cuantas veces sean requeridos, debiendo fijar un domicilio y notificar cualquier cambio. La mayoría de ellos cuenta con antecedentes policiales, y tres tenían órdenes de expulsión pendientes. Aunque negaron su implicación desde el principio, la pesquisa continúa porque cerca de su asentamiento ilegal —compuesto por cuatro tiendas de campaña— se encontraron prendas íntimas de la víctima, su teléfono móvil, cartera y bolso.
Dos de los investigados afirmaron haber visto a una pareja manteniendo relaciones sexuales en ese lugar, mientras que otros jóvenes hallaron a la víctima "tirada en un camino, sobre unas hojas, desvalida, desorientada y semiinconsciente". Un grupo de jóvenes que auxiliaba a un amigo en coma etílico la descubrió tras una alerta, y una chica que pasaba notó que su pantalón estaba puesto del revés, con la cremallera atrás. La acompañaron hasta la avenida de Baja Navarra, donde llegó la Policía Municipal y una ambulancia.
El reconocimiento médico forense confirmó lesiones compatibles, como indica la jueza, con "una relación sexual no consentida con la víctima". Las pruebas genéticas descartan a estos hombres, pero no identifican a los agresores, dejando el caso sin resolución inmediata.