El eurodiputado francés François-Xavier Bellamy logró recientemente la adopción de normas más estrictas de la UE sobre el retorno de solicitantes de asilo rechazados. Afirma que no existe contradicción entre esta política y sus convicciones católicas.
En una entrevista con La Croix publicada el 13 de junio de 2026, Bellamy explica que el actual desorden migratorio beneficia principalmente a las redes de tráfico de personas. Subraya que resolver esta situación es una prioridad humanitaria.
El texto que promovió permite la detención de hasta veinticuatro meses y la creación de centros de retorno fuera de la Unión Europea. Bellamy aclara que estas medidas están dirigidas a los extranjeros en situación irregular, no a los solicitantes de asilo que cumplen los requisitos.
Al ser consultado sobre las posturas del Papa Francisco, el eurodiputado comparte la visión de que los migrantes no deben ser vistos como enemigos. Añade, sin embargo, que la caridad cristiana presupone la existencia de una puerta y un hogar para poder acoger.