La artista sudafricana Gabrielle Goliath presentó esta semana su instalación Elegy como una exposición independiente en Venecia, después de que el ministro de Artes y Cultura, Gayton McKenzie, bloqueara su selección como propuesta nacional.
La obra se inauguró el 5 de mayo en la Chiesa di Sant’Antonin, un tranquilo entorno eclesiástico elegido por su atmósfera reflexiva. Goliath describió el espacio como ideal para la pieza, que cuenta con cinco pantallas que muestran a mujeres sosteniendo una misma nota en armonía para honrar a las víctimas de la violencia, incluyendo a Heba Abu Nada e Ipeleng Christine Moholane.
McKenzie había impedido que la obra representara a Sudáfrica en la Bienal, citando su supuesta afrenta a sus puntos de vista proisraelíes. Un fallo del Tribunal Superior de Gauteng en marzo determinó que Goliath carecía de legitimidad legal para impugnar la decisión, aunque una apelación sigue pendiente sin fecha fijada.
La Bienal en sí enfrenta alteraciones después de que su jurado renunciara el 30 de abril por la inclusión de países que enfrentan acusaciones de crímenes de guerra. El público votará ahora por los premios del León de los Visitantes. Miles de personas ya han visitado Elegy, lo cual la artista calificó como una experiencia aleccionadora en medio del debate político circundante.