Las exportaciones alemanas disminuyeron un 2,3 % en enero en comparación con el mes anterior, tras un aumento del 4,0 % en diciembre. Las importaciones cayeron de forma aún más acusada, un 5,9 %, lo que amplió el superávit comercial a 21.200 millones de euros, el más alto desde el verano. Estos datos contribuyen a un comienzo complicado para la economía alemana en el nuevo año.
Las últimas cifras comerciales publicadas para Alemania muestran un retroceso en la actividad del comercio exterior al inicio del año. Las exportaciones disminuyeron un 2,3 % intermensual en enero, revirtiendo el crecimiento del 4,0 % registrado en diciembre. Mientras tanto, las importaciones cayeron un 5,9 % en el mismo período, lo que condujo a un superávit comercial ampliado de €21,2 mil millones, el mayor desde los meses de verano. Carsten Brzeski, responsable global de Macroeconomía en ING, señaló que estos desarrollos han moderado las expectativas de crecimiento económico. Declaró que, aunque se espera que el estímulo fiscal impulse una aceleración más adelante en el año, unos indicadores macroeconómicos persistentemente débiles podrían socavar esta perspectiva. Los datos de enero ponen de relieve un rendimiento general más lento en toda la economía alemana a principios del año. A pesar de la ampliación del superávit, la caída generalizada de exportaciones e importaciones resalta posibles vulnerabilidades en la demanda, tanto interna como internacional. Brzeski enfatizó que el optimismo por las perspectivas de crecimiento se ha visto afectado esta semana por estas tendencias, aunque la trayectoria a largo plazo sigue dependiendo de las medidas políticas.