El Ministerio de Comercio, Industria y Energía celebró una reunión con representantes de la industria local el jueves para discutir respuestas ante la nueva Ley de Acelerador Industrial de la Unión Europea, destinada a reforzar la capacidad industrial de la UE. El proyecto prioriza productos de baja huella de carbono fabricados en la UE en las contrataciones públicas e impone filtros más estrictos a las inversiones extranjeras. Las empresas surcoreanas instaron al Gobierno a mitigar los efectos adversos y a presionar a la UE para que relaje las medidas.
El Ministerio de Comercio, Industria y Energía convocó una reunión con funcionarios de las principales empresas de automóviles, acero y baterías el jueves 5 de marzo de 2026 para abordar las preocupaciones sobre la Ley de Acelerador Industrial (IAA) de la Unión Europea. La legislación busca potenciar la capacidad industrial de los países de la UE priorizando productos de bajo carbono fabricados en la UE en las contrataciones públicas, introduciendo procesos de revisión más estrictos para grandes inversiones extranjeras en sectores estratégicos y exigiendo la contratación de trabajadores de la UE. Los participantes, incluidos representantes de Hyundai Motor, instaron al Gobierno a trabajar para evitar que la IAA afecte negativamente a las empresas coreanas y a urgir a la UE a relajar la priorización de productos fabricados en la UE, según funcionarios del ministerio. El ministerio indicó que plantearía estas preocupaciones en una reunión a nivel de trabajo de funcionarios comerciales de ambos lados en Bélgica más tarde ese jueves hora local. Esta reunión se celebró tras el anuncio de la IAA por parte de la UE y refleja los esfuerzos de Corea del Sur por proteger sus industrias ante posibles barreras comerciales. Las disposiciones del proyecto podrían restringir el acceso de empresas extranjeras al mercado de la UE, afectando potencialmente a los sectores clave de exportación de Corea.