El Gobierno pone en marcha una investigación para endurecer las normas sobre las ventas telefónicas. El ministro de Asuntos Civiles, Erik Slottner (KD), deja abierta la posibilidad de una prohibición total.
El Gobierno quiere reforzar la protección de los particulares frente a las llamadas comerciales intrusivas de las empresas. Una investigación examinará los requisitos para obtener la aprobación previa del consumidor, así como posibles prohibiciones, ya sean totales o limitadas a determinados sectores y productos.
El ministro de Asuntos Civiles, Erik Slottner (KD), afirma que las ventas telefónicas suelen percibirse como irritantes y manipuladoras. Destaca que las personas mayores y aquellas con deficiencias cognitivas son grupos especialmente vulnerables.
Está previsto que la investigación concluya en enero de 2027. La organización del sector Kontakta ha advertido anteriormente de sus efectos sobre el empleo juvenil, pero Slottner considera que los intereses de los consumidores tienen más peso.