Finansinspektionen ha introducido nuevas recomendaciones generales que suponen controles más estrictos para los consumidores que compran a crédito por Internet. Se propone que las normas entren en vigor el 20 de noviembre de 2026. El trasfondo de esta medida es la Directiva de crédito al consumo de la UE.
Las empresas deberán recopilar más datos sobre ingresos, gastos y deudas. Esto incluye el coste mensual de todas las deudas que tenga un consumidor. Finansinspektionen estima que prácticamente todos los consumidores que soliciten crédito a empresas autorizadas se verán afectados.
La secretaria general de SweFinTech, Roslana Cederhage, advierte de que será difícil para muchos colectivos. Menciona en particular a las personas con pensiones bajas o ingresos reducidos. Todos los tipos de compras digitales a crédito deberán someterse a una evaluación crediticia en cada ocasión, independientemente del importe.
La autoridad señala que es posible que se concedan algo menos de créditos si el plazo de amortización o el importe no guardan una relación razonable con las finanzas del consumidor. Esto afecta principalmente a los pequeños créditos a personas con bajos ingresos. En Suecia no existe un registro nacional de deuda, lo que complica la recopilación de datos.