Una investigación gubernamental que será presentada al gabinete este miércoles propone un aumento en los impuestos a los combustibles y una mayor obligación de reducción.
Se espera que la investigación Styrmedelsutredningen, designada por el gobierno en 2024, presente varias propuestas para ayudar a Suecia a cumplir sus objetivos climáticos para 2030 y 2045. Las sugerencias incluyen un aumento gradual de la obligación de reducción al 21 por ciento en 2028, 23 por ciento en 2029 y 25 por ciento en 2030, además de un aumento de 1,80 coronas en el impuesto a los combustibles. En total, se calcula que el combustible será 3 coronas más caro en la gasolinera.
El líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, rechaza las propuestas. "No lo aceptaremos", escribe a Aftonbladet. Califica estas ideas como líneas rojas para su partido.
El ministro interino de Clima y Medio Ambiente, Johan Britz (L), también se opone a una mayor obligación de reducción y a los impuestos a los combustibles. "El camino correcto es la electrificación", afirma en un comunicado.