El gobierno rechaza la propuesta de incrementar la obligación de reducción y el impuesto a los combustibles necesarios para cumplir con los objetivos climáticos.
Simona Mohamsson, líder de los Liberales, afirmó que las propuestas para aumentar la obligación de reducción o los impuestos al diésel no son relevantes. Subrayó que el partido no desea llevar a cabo una política climática que vaya en contra del pueblo sueco.
La investigación entregada al ministro interino de Clima y Medio Ambiente, Johan Britz, propuso aumentar la obligación de reducción al 21 por ciento en 2028, al 23 por ciento en 2029 y al 25 por ciento en 2030. El investigador Svante Mandell señaló que los precios del combustible deberían subir alrededor de tres coronas por litro.
Mohamsson destacó en su lugar la electrificación y la expansión de la energía nuclear como medidas prioritarias. Citó la actual crisis energética vinculada al régimen iraní como un factor importante en la discusión.