El gobierno sueco presentó el miércoles un paquete de medidas de crisis por 17.500 millones de coronas para hacer frente a la crisis energética mundial. Con el respaldo de los Demócratas de Suecia, se espera que las medidas sean aprobadas por el parlamento antes del receso estival.
La ministra de Finanzas, Elisabeth Svantesson, justificó el paquete citando la guerra en Ucrania y su impacto en la economía de Suecia. Describió la situación como la peor crisis energética mundial vista hasta el momento.
El paquete incluye nuevos recortes en los impuestos a la gasolina y al diésel durante un período prolongado, así como un refuerzo en los subsidios eléctricos para los hogares. Martin Kinnunen, de los Demócratas de Suecia, prometió efectos significativos para las familias que necesitan el automóvil para ir al trabajo.
El colíder del Partido Verde, Daniel Helldén, calificó la propuesta como populismo petrolero y, en cambio, abogó por reducir a la mitad los precios del transporte público. El gobierno aún no ha detallado todos los componentes del paquete.