La Comisión Europea, liderada por Ursula von der Leyen, plantea reducir impuestos sobre la electricidad, revisar el mercado de emisiones de carbono y evitar cierres prematuros de centrales nucleares para abaratar la energía ante la guerra en Oriente Próximo. Estas medidas responden al encarecimiento del petróleo por el cierre del estrecho de Ormuz, que ha costado 6.000 millones de euros desde el 28 de febrero. La UE rechaza meanwhile involucrarse militarmente en el conflicto pese a presiones de Donald Trump.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha enviado una carta a los líderes de la UE proponiendo medidas rápidas para contener el impacto de los altos precios energéticos derivados del conflicto en Oriente Próximo, iniciado con bombardeos en Irán el 28 de febrero. El cierre del estrecho de Ormuz ha disparado el crudo, costando 6.000 millones de euros a empresas y familias europeas, según la Comisión. Von der Leyen incide en 'evitar el desmantelamiento prematuro de activos, como las centrales nucleares existentes, que pueden generar electricidad fiable, a bajo coste y con bajas emisiones' y equipara la nuclear a las renovables, llamando 'error estratégico' su cierre prematuro en países como Alemania y España, que planea cierres en 2030 pese a controversias con eléctricas y el PP. Entre las propuestas de corto plazo: reducir impuestos sobre la electricidad —hasta 15 veces superiores a los del gas—, topes al gas para generación eléctrica, más flexibilidad en ayudas estatales y estabilizar cotizaciones del mercado de derechos de emisiones de carbono (ETS), que ha ahorrado 100.000 millones de metros cúbicos de gas. El comisario de Energía, Dan Jorgensen, anunció tras reunión con ministros que trabajan en los cuatro componentes de la factura: coste energético, redes, impuestos y carbono, con respuestas para fin de semana como en 2022 con Ucrania. Bruselas descarta reformar el mecanismo de precios para favorecer renovables y redes transfronterizas. Paralelamente, la UE rechaza presiones de Trump para intervenir militarmente en Ormuz: 'No es la guerra de la UE', dijo Kaja Kallas; Alemania y España abogan por diplomacia.