Los partidos del acuerdo de Tidö anunciaron el martes que el precio de los abonos mensuales de transporte público se reducirá a la mitad desde el 1 de julio hasta finales de año. La medida, dotada con 6500 millones de coronas, se financiará mediante préstamos como respuesta a la crisis energética.
El anuncio fue realizado por los cuatro líderes de los partidos en una conferencia de prensa en un depósito de autobuses en el municipio de Värmdö. El primer ministro, Ulf Kristersson, declaró que la medida aliviaría los efectos de los precios más altos de la energía y el combustible debido a la guerra en Irán y al cierre del estrecho de Ormuz.
El socialdemócrata Mikael Damberg calificó la iniciativa de electoralismo desesperado. Señaló que los partidos habían votado previamente en contra de propuestas similares y que la reducción finaliza después de las elecciones.
Ulf Kristersson descartó las críticas calificándolas de cínicas. Subrayó que se trata de un esfuerzo limitado en el tiempo para proteger la economía sueca.
La reducción se aplica únicamente a los abonos de 30 días ilimitados. Regiones como Skåne y Estocolmo se preparan ahora para un aumento de la demanda, mientras que aún no está claro cómo se verán afectados los usuarios que cruzan el puente de Öresund.