El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva planea un nuevo paquete de crédito que permitirá pagar las deudas renegociadas en un plazo de hasta cuatro años. El programa, llamado tentativamente Desenrola 2, cubre tarjetas de crédito, descubiertos bancarios y préstamos personales no descontados en nómina. Se espera que el anuncio se realice a finales de mes.
El secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, Dario Durigan, finalizó los detalles técnicos del programa el lunes (27) en una reunión con directores ejecutivos de bancos públicos y privados y entidades del sector bancario. El modelo final aún requiere aprobación política y el visto bueno del presidente Lula.
La iniciativa se dirige a deudas con un retraso superior a 91 días y hasta dos o tres años, para personas que ganan hasta cinco salarios mínimos (8.105 reales). Los bancos podrán consolidar saldos de las tres líneas de crédito por CPF, ofreciendo descuentos de entre el 40% y el 90% y una tasa de interés máxima del 1,99% mensual, muy por debajo de las tasas actuales que oscilan entre el 5% y el 15%.
Las deudas antiguas se liquidarán y sustituirán por nuevas con tasas más bajas, respaldadas por el Fondo Garantizador de Operaciones (FGO), que recibirá entre 5.000 y 10.000 millones de reales. El programa tendrá una duración inicial de tres meses, y los participantes prevén una alta demanda debido a la limitación de los fondos.
También estará disponible una nueva opción de retiro del FGTS específicamente para estas deudas. Fuentes anónimas de la negociación indicaron que los términos finales variarán según el interés de cada banco.