El Consejo Monetario Nacional (CMN) de Brasil aprobó nuevas normas para el Fondo Garantizador de Créditos (FGC), exigiendo que los bancos con un exceso de captación garantizada por el FGC inviertan parte de los fondos en bonos públicos federales. Las medidas, que buscan mitigar el riesgo moral y fortalecer la liquidez, entrarán en vigor el 1 de junio de 2026. También se ampliaron los requisitos de liquidez para los bancos medianos.
El CMN, compuesto por el secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, Dario Durigan, el secretario ejecutivo del Ministerio de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti, y el presidente del Banco Central, Gabriel Galípolo, aprobó los cambios para frenar las distorsiones del FGC. Los bancos que recauden más fondos mediante productos cubiertos por el FGC, como los CDB, de lo que corresponde a sus activos de referencia (bonos públicos, operaciones de crédito y depósitos obligatorios), deberán destinar el exceso a bonos públicos federales. La implementación será gradual: comenzará con un 5% en junio de 2026 y alcanzará el 100% en julio de 2028.
La decisión sigue a casos como el de Banco Master, propiedad de Daniel Vorcaro, que entró en liquidación extrajudicial en noviembre de 2025 tras ofrecer CDB de alto rendimiento para adquirir activos de riesgo como órdenes judiciales y acciones. El Banco Central señaló en una nota que "las medidas complementan el marco existente y pretenden mitigar el riesgo moral asociado a las captaciones excesivamente ancladas en la garantía del FGC".
Además, el CMN amplió el Índice de Cobertura de Liquidez (LCR) a los bancos del segmento S2 (activos de entre el 1% y el 10% del PIB, como BNDES, Citibank y XP), que anteriormente se limitaba a bancos más grandes del segmento S1, como Itaú y Bradesco. Las instituciones S3 y S4 tendrán un indicador simplificado si captan fondos públicos. La transición requiere un cumplimiento del 90% para junio de 2027 y del 100% a partir de julio.
Estas normas no conllevan sanciones automáticas; los bancos que no cumplan presentarán planes de recuperación al Banco Central, como parte de una estrategia para preservar la estabilidad del sistema financiero.