El Consejo Monetario (CMN) aprobó el jueves (22) cambios al Fondo Garantidor de Créditos (FGC) que permiten al fondo intervenir en instituciones financieras en dificultades antes de la liquidación. Las modificaciones surgen en medio de la crisis del grupo Master, cuyo colapso podría costarle al FGC hasta R$ 50 mil millones. El objetivo es reducir pérdidas, evitar interrupciones de servicios y prevenir riesgos sistémicos en el sector financiero.
El CMN, integrado por el ministro de Hacienda Fernando Haddad, la ministra de Planificación y Presupuesto Simone Tebet y el presidente del Banco Central Gabriel Galípolo, aprobó cambios regulatorios al FGC para flexibilizar las operaciones de asistencia. Anteriormente, el fondo solo actuaba después de que el Banco Central decretara la liquidación. Ahora, el FGC puede intervenir cuando una institución enfrenta dificultades financieras reconocidas por la autoridad monetaria, autorizando acciones como cambio de control o transferencia de activos y pasivos, incluidas carteras y depósitos, entre instituciones. Estas medidas buscan minimizar los impactos de una posible liquidación, como interrupciones de servicios para los clientes y mayores costos para el FGC. También pretenden evitar la contaminación del sistema financiero, reduciendo riesgos sistémicos. Los cambios se alinean con estándares internacionales y forman parte de la modernización del marco de protección de depósitos, según un comunicado del FGC. «Las modificaciones buscan la alineación internacional y forman parte de un proceso continuo de modernización del marco de protección de depósitos», indica el FGC. «Los cambios contribuyen a una mayor estabilidad y solidez del sistema financiero nacional, manteniendo la convergencia con estándares de referencia adoptados internacionalmente, sin afectar liquidaciones recientes de instituciones financieras». El contexto es la liquidación del grupo Master en noviembre por el Banco Central, liderada por Daniel Vorcaro, que dejará un agujero estimado de R$ 50 mil millones en el FGC, el mayor en la historia del fondo. Otras actualizaciones incluyen reglas más claras para la presentación y corrección de información, mayor transparencia mediante la divulgación de saldos de instrumentos cubiertos por institución y un plazo máximo de tres días para iniciar los pagos de garantías tras recibir datos de los liquidadores. «Tales modificaciones permiten que el proceso de pago de garantías sea más rápido, predecible y alineado con las mejores prácticas internacionales», destaca el FGC. El fondo garantiza hasta R$ 250.000 por CPF o CNPJ para depósitos y créditos por institución en caso de quiebra. En agosto del año pasado, el CMN ya había endurecido las reglas del FGC.