El Gobierno japonés introducirá el próximo ejercicio fiscal un programa de formación para médicos y enfermeras que trabajen en buques hospital gestionados por el Gobierno y desplegados en grandes desastres. La iniciativa busca familiarizar al personal médico con las condiciones únicas a bordo de estos buques con antelación, con operaciones previstas para empezar en enero.
Los buques hospital se enviarán a puertos cercanos a las zonas afectadas por desastres para tratar a los heridos a bordo y trasladar pacientes a instalaciones médicas fuera de las áreas impactadas. El Gobierno planea inicialmente fletar ferries del sector privado para estas operaciones, con el objetivo de firmar contratos con navieras antes de finales de este año.
El interior del buque difiere de un hospital típico, con muchos recodos y pasillos estrechos que alteran los patrones de movimiento del personal médico. La capacidad de almacenamiento para medicamentos y equipos es limitada, lo que requiere un uso cuidadoso y eficiente durante los tratamientos. Para abordar estos desafíos, el Gobierno ha decidido establecer un sistema de formación especializada para las tareas en buques hospital.
Los participantes se reclutarán de los Equipos de Asistencia Médica en Desastres (DMAT) a nivel nacional y de los equipos de ayuda médica de emergencia de la Sociedad Japonesa de la Cruz Roja. El Gobierno planea ampliar el número de participantes en los próximos cuatro o cinco años. Al registrar de antemano un amplio grupo de trabajadores médicos formados, busca permitir el despliegue rápido de buques hospital siempre que ocurra un desastre.
La demanda de estos buques aumentó tras el Gran Terremoto del Este de Japón de 2011 y la pandemia de COVID-19. En 2021 se aprobó una ley para promover el uso de buques hospital. Una estimación del ejercicio fiscal 2020 sitúa el coste de construir un buque nuevo con 500 camas de ingreso en unos 43.000 millones de yenes. Por ahora, el enfoque consiste en fletar ferries y pagar tarifas de uso durante los desastres, instalando tiendas de campaña equipadas como camas hospitalarias en las cubiertas de vehículos. En el futuro, el Gobierno pretende adquirir sus propios buques hospital dedicados.