El Gobierno nacional anunció que en los próximos días enviará al Congreso un proyecto de ley para actualizar la Ley de Salud Mental 26.657, sancionada en 2010. La reforma busca mejorar la respuesta del sistema ante situaciones de riesgo, facilitar internaciones y fortalecer la red de atención. Fuentes del Ministerio de Salud destacaron la necesidad de modernizarla según la realidad argentina.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Salud, Mario Lugones, anunciaron en redes sociales que "en los próximos días estaremos enviando al Congreso una nueva ley de salud mental".
La legislación actual, Ley 26.657, ha recibido críticas por limitar las internaciones solicitadas por familiares y por su implementación desigual: solo 16 provincias han adherido formalmente, 18 cuentan con servicios en hospitales generales y 20 disponen de camas para internación. El Ministerio aclaró que el proyecto busca "mejorar la respuesta del sistema sanitario ante situaciones que bajo la ley actual no encuentran suficiente amparo" y superar dificultades en su aplicación nacional.
Entre los cambios propuestos, se adoptará la terminología de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10 y sucesivas) de la OMS, sostendrá internaciones especializadas y creará una red organizada por niveles de complejidad, con hospitales especializados para casos graves y servicios en hospitales generales para leves. También se fortalecerán sistemas de información para planificar camas y capacidad.
El proyecto incorpora aportes de familiares, pacientes, profesionales y actores judiciales. Incluye nuevos criterios para internaciones involuntarias, como un enfoque situacional que considera antecedentes y evolución previsible, con participación obligatoria de psiquiatras. En urgencias, se ratificará en 24 horas y se extenderá la notificación judicial a 24 horas.
Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, apoyó la iniciativa: "La Ley de Salud Mental no funciona. Celebro que el Gobierno Nacional avance con una reforma".