El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aplazó este jueves la aprobación del nuevo manual de buenas prácticas en eutanasia, a petición de la consejera madrileña Fátima Matute. El documento, consensuado técnicamente con las comunidades autónomas, incluía una tramitación abreviada para casos urgentes. En su lugar, se aprobó una nueva estrategia de cuidados paliativos.
El Ministerio de Sanidad acudió al Consejo Interterritorial de este jueves con el objetivo de aprobar el nuevo manual de buenas prácticas en eutanasia, que introducía cambios como una tramitación abreviada para los casos más urgentes. Sin embargo, Fátima Matute, consejera de Sanidad de Madrid, solicitó su retirada del orden del día.
Matute justificó la petición en la necesidad de enriquecer el texto con aportaciones de sociedades científicas y colegios profesionales, para lograr mayor excelencia en una materia sensible. Fuentes de la Consejería madrileña indicaron que el manual no aborda la salud mental y que se discutirá en la próxima reunión. Matute también exigió la dimisión de la ministra Mónica García por no resolver la huelga de médicos.
El manual ampliaba los plazos de aplazamiento a seis meses, permitía suspensiones temporales y reforzaba el rol de las enfermeras. Había estado en la agenda del consejo del 27 de marzo, pero quedó desplazado por la crisis sindical.
El consejo sí aprobó la nueva estrategia de cuidados paliativos, que inicia la atención precoz en pacientes crónicos centrada en el sufrimiento del paciente. Además, se consensuó el abordaje de la enfermedad renal crónica, que afecta al 10% de la población, y medidas contra la fragilidad en mayores.
Previamente, Isabel Díaz Ayuso anunció que Madrid recurrirá el real decreto que restaura la atención sanitaria a inmigrantes irregulares, llamándolo 'turismo sanitario'. La ministra García defendió que los derechos se imponen.